Comunicado de la Dra. Esther Orozco

Ciudad de México, a 9 de noviembre de 2011


 


A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

A partir de la información brindada por el Abogado General de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) al pleno del Consejo Universitario el pasado viernes 4 de noviembre sobre las causas de rescisión del contrato al profesor José Alberto Benítez, he recibido solicitudes para intervenir y cambiar el dictamen anunciado. Al respecto, debo expresar que no cuento con las atribuciones para influir en las decisiones jurídicas o normativas que tomen el Abogado General o la Contralora General.

Sin embargo, tal y como lo he expresado públicamente, estoy convencida de que el camino hacia la consolidación de nuestra Universidad debe ser mediante la aprobación y la aplicación de las normas y los procedimientos, así como a través de la implementación del diálogo respetuoso y receptivo entre todos los sectores de la comunidad. Por ello, llamo a quienes están involucrados en el hecho arriba mencionado a que reconsideren sus posturas y logren un acuerdo en los términos que mejor convengan a nuestra institución.

Como parte importante del proceso de consolidación de la UACM, suscribo el acuerdo tomado por el pleno del Consejo Universitario, en la sesión del viernes 4 de noviembre, mismo que persigue disminuir el clima de tensión y favorecer el trabajo de este órgano, por medio de un pacto de civilidad y respeto. Invito a todas y todos los universitarios a que hagan suyo este pacto.

Además, reitero que ningún profesor será despedido por discrepancias ideológicas o políticas, ni por diferencias personales, y que ningún miembro de la UACM corre peligro de ser víctima de despido injustificado. Existen casos en los que presuntamente se han violado las normas de la UACM sobre los que no me es posible brindar información, dado que se encuentran en la fase de estudio por parte de los órganos competentes. Sobre ellos circula información en las redes sociales, vinculándolos de forma equivocada con la situación del profesor Benítez. Esto ha provocado sentimientos de irritación, inseguridad e incertidumbre, particularmente entre el profesorado. Reitero que el trabajo académico y las opiniones políticas de los y las profesoras son inviolables y han sido y serán respetadas plenamente por esta administración. Ratifico, junto con la mayoría de ustedes, el respeto irrestricto del derecho que tienen nuestros estudiantes a ser tratados, por los profesores y el personal administrativo, con la ética y la cortesía debidas; y a que su interés académico se ponga en el centro de todas nuestras acciones.

Hago un llamado a la comunidad universitaria para que se concentre en el trabajo académico, tomando en cuenta la cercanía del final de semestre y la importancia que para los estudiantes tiene este periodo. Asimismo, hago un exhorto para trabajar en las actividades del Congreso General Universitario y en la elaboración de propuestas a fin de contar con la normatividad de la que hoy carecemos y mediante la cual se podrá consolidar la institución y evitar muchos de los conflictos que hasta hoy hemos vivido.

Para conseguir los fines que persigue nuestra institución, se requiere del trabajo conjunto dentro de un marco de respeto, diálogo, solidaridad y apego a la normatividad. No estimulemos el desasosiego, la desconfianza y la parálisis, por el contrario, acordemos una tregua y construyamos juntos y juntas una mejor universidad.

Nada Humano me es ajeno

Dra. Esther Orozco 

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