Mi Compromiso es con la Educación Pública

 

Comparto con ustedes un desplegado que publicamos en La Jornada (para q los que la leen tengan la otra versión) y en Reforma. Por favor compártanlo. Es largo, disculpas, pero hace un recuento apegado a verdad de lo que ha sido este largo proceso.
 
 Mi Compromiso es con la Educación Pública
 
 A los universitarios de la UACM y del país,
 A los ciudadanos de la Cd. de México
 
 El 7 de mayo del 2010, el Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) me nombró su Rectora por cuatro años. Por mi parte, me comprometí con los universitarios y la Ciudad de México (que aporta los recursos para el sostenimiento de la UACM), a trabajar para consolidar una institución que padecía múltiples problemas, desde financieros y organizativos hasta académicos y de normatividad y transparencia, algunos de los cuales no han sido aún resueltos. Acepté la difícil encomienda porque vengo de una familia de maestros rurales y mi formación desde la primaria hasta el doctorado la he realizado en escuelas públicas. He luchado siempre, con acciones, no solo con discursos, por mejorar la educación pública y la investigación científica en mi país.
 
 Así pues, para quienes se preguntan las razones de mi permanencia en UACM, les digo que resisto los ataques extremos, ofensivos e infundados y permanezco en el cargo, por mi compromiso inicial y social y porque esta determinación tiene un respaldo mayoritario de quienes están comprometidos para que la UACM sea una institución académica de alto nivel, con resultados y sin simulaciones. Aspiraciones que no son compartidas por aquellos que reclaman todos los derechos y un salario digno, pero sin obligaciones ni compromisos de trabajo. La naturaleza de la UACM no está reñida con la política, sin embargo, como institución no puede regirse por intereses de grupos que consideran al presupuesto universitario como fondo para subvencionar el activismo partidario y otros fines ajenos a la normatividad. Esa concepción de la UACM preside hoy la toma de instalaciones y bajo la misma, se desea establecer el precedente de poner y quitar funcionarios mediante actos de presión y chantaje. Sin embargo, la UACM no es solo instalaciones, es legalidad, autonomía, investigación, vinculación y educación pública de alto nivel y es su comunidad.
 
 Mi primera tarea fue hacer un diagnóstico preciso sobre la situación académica de nuestros estudiantes, a quienes debo y dedico cada una de las acciones que llevo a cabo en la UACM. Este diagnóstico fue bien aceptado por muchos, pero, aun cuando ninguno de sus resultados ha sido puntualmente rebatido, también fue atacado y tergiversado por otros. Sin embargo, el documento nos ha permitido conocer fallas, hacer estrategias para recomponerlas y construir una institución más sólida. El diagnóstico crítico sobre la UACM, es una convocatoria para legitimar el derecho de todos a opinar y proponer; para decir, lo hecho y lo que falta por hacer; para eso la autonomía nos hace a todos responsables de los cambios, los recursos públicos y el respeto a las normas. 
 
 En el 2010 después de casi 10 años, la UACM tenía 47 estudiantes titulados de licenciatura y 39 de posgrado, hoy tenemos 450 titulados. Aumentamos el número de estudiantes de 10,200 a 14,900. Teníamos hasta mayo del 2010 una oferta académica de 11 carreras y 6 posgrados, hoy tenemos 19 carreras y 13 posgrados. Hoy, más del 50% de los estudiantes se han comprometido a fondo con sus estudios y certifican todas las materias del semestre. Además, hemos aumentado la calificación de transparencia de 23 en 2010, a 95, en 2012. La rectora se ha comprometido con el proyecto académico elaborado con y por miembros de la comunidad. Las críticas y opiniones de quienes lo abracen son bienvenidas y valoradas más allá de filiaciones políticas, y filias o fobias personales. Por eso afirmo, que los compañeros universitarios sostenedores del proyecto académico están comprometidos, no con la rectora, sino con la UACM, que es un institución de educación, no un remedo de partido político, en el que se busquen afinidades o complicidades para anteponer intereses particulares sobre los de la comunidad y sus objetivos.
 
 Durante casi dos años y medio hemos trabajado arduamente, bajo el acoso de un grupo que usa cualquier pretexto para denostar e impedir cambios y proyectos en la UACM; como sabotear las visitas de Premios Nobel (pocas instituciones mexicanas son honradas de esta manera) y oponerse, sin fundamento, a la creación de nuevas carreras evaluadas por expertos externos e internos. Por fortuna para el futuro de UACM, el grupo que manifiesta mayor compromiso con el proyecto académico es cada vez más grande, porque comprende a cabalidad el noble proyecto de la UACM; institución fundamental para los y las jóvenes de la ciudad que pugnan por un lugar en las universidades. Es su alternativa para romper el círculo de pobreza e ignorancia que amenaza con atraparlos. Su único escape es el acceso a la educación pública de calidad y estamos obligados a construir esta vía para ellos. 
 
 El conflicto en la UACM hizo crisis en el mes de agosto pasado, cuando se realizaron elecciones para el Tercer Consejo Universitario y el grupo ya mencionado se inconformó con los resultados del Consejo Electoral. Los universitarios queremos transparencia en las elecciones y de esta manera fueron electos la mayoría de los consejeros sin impugnaciones. Los nueve casos del conflicto, se analizaron y resolvieron de manera distinta por el Consejo Electoral, porque cada caso era distinto. Quiénes consideraron un agravio a su derecho, llamaron a la toma de planteles, no obstante, las comunidades votaron abrumadoramente en contra de cerrarlos como vía para resolver el conflicto electoral. A pesar de ello, este grupo se posesionó por la fuerza de los cinco planteles y suspendió el trabajo académico de 14,900 estudiantes y 874 docentes. Se escudan en la autonomía universitaria, pero al mismo tiempo, demandan a su favor la intervención externa gubernamental, propósito rechazado por el mismo gobierno quien ha coadyuvado a la solución del problema, pero con respeto a la autonomía. 
 
 El conflicto entre quienes quieren los planteles abiertos y quienes los han cerrado tiene ya por dos meses poniendo en riesgo el semestre y ocasionando pérdidas económicas graves. Si el semestre no se salva, las pérdidas serán por la mitad del presupuesto anual de la UACM, el cual asciende a 856 millones de pesos, además del equipo destruido, experimentos suspendidos e instalaciones dañadas, y lo más importante, el tiempo irrecuperable de estudiantes y profesores. Esto resulta inaceptable en un país con tantas necesidades para fortalecer la educación pública y es antagónico a un discurso que dice defender la universidad, pero la daña en extremo. 
 
 Los profesores y estudiantes que tomaron los planteles realizaron una reunión en la Casa Lamm el 5 de octubre, a la cual invitaron a Serapaz y al Gobierno del Distrito Federal como coadyuvantes en el conflicto, reconozco su valioso trabajo. A esta reunión no fue invitada la Rectoría ni quienes pugnan por abrir los planteles. Pero con el interés de solucionar el conflicto, acudimos a la mesa. Allí, los paristas, quienes quieren los planteles abiertos, los mediadores del GDF y Serapaz y la Rectoría firmamos un documento que establece varios acuerdos, entre los cuales destaca la apertura de planteles el 12 de octubre. Se decidió allí, la formación de una comisión de expertos de alto nivel, autonombrados “amigables componedores”, integrada por el Dr. Leoncio Lara, Dr. Juan Luis Peña, Dr. Enrique Dussel, Dr. Carlos Heredia y Padre Miguel Concha, a quienes también expreso mi reconocimiento. 
 
 La comisión analizó la problemática de la existencia del Tercer Consejo Universitario y de los nueve candidatos inconformes con los resultados. Avalaron la legalidad de la instalación del Tercer Consejo Universitario, pero este órgano colegiado deberá ser conformado con dos consejeros profesores más, cuya impugnación, consideraron los expertos, no tenía suficientes elementos para anular sus candidaturas. En segundo lugar, la inconformidad presentada por una fórmula que había renunciado durante las elecciones, fue rechazada. En tercero, dos consejeros impugnados que buscaron un amparo fueron dejados pendientes hasta la resolución del juez. El Consejo Universitario deberá llamar a elecciones para suplir los lugares que faltan, como estaba previsto por el Consejo Electoral. Manifestamos nuestro acuerdo con las propuestas de la comisión de expertos. A partir de estos acuerdos, ya no hay ya ningún pretexto para mantener cerrados los planteles. Esa forma de presión daña a la UACM, a los estudiantes y a los mismos paristas. 
 
 Es por eso que exhorto a quienes tienen tomados los planteles a que reanudemos la vida institucional para que desde la valoración y respeto a la pluralidad de opiniones construyamos los consensos necesarios y la UACM cumpla con la misión encomendada por la sociedad. Por el principio de mantener como base de la convivencia la razón y la legalidad, la única vía de solución es que levanten el paro y se reintegren a la comunidad a debatir y convencer con argumentos, no mediante la fuerza. No hacerlo es faltar a la solidaridad que la UACM le debe a la ciudadanía y faltar a nuestro gran compromiso académico y social. Hago un llamado también a académicos e intelectuales del país a defender a la UACM como un proyecto de educación pública perteneciente a la ciudad y a la nación. 
 
 Nada Humano me es Ajeno
 Esther Orozco, Rectora UACM, 
 Investigadora Emérita CINVESTAV, 
 Investigadora Nacional Emérita (SNI)

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