Observaciones a la propuesta de Organización interna de los Colegios,

Observaciones a la propuesta de Organización interna de los Colegios, incluída en la Iniciativa de adiciones y reforma al Estatuto General Orgánico en materia de estructura académica y administrativa de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Propuesta emanada del Congreso General Universitario 2011-2012


 

Presentan Octavio Campuzano Cardona (SLT) y Emiliano Urteaga Urías (CL)

 

En este texto realizamos observaciones generales y específicas sobre los Programas de Desarrollo Académico (PDA), que forman parte sustancial de la propuesta de Organización interna de los Colegios emanada del Congreso General Universitario (2011-2012).

 

En el primer artículo propuesto se elabora una definición de los PDA que requiere ser revisada por los problemas de interpretación que de ella puedan surgir. Citamos:

 

Artículo x. Los Programas de desarrollo académico (PDA) son estructuras académicas flexibles y polifuncionales, con reconocimiento de autonomía, de cuya denominación, origen y permanencia es responsable un grupo de integrantes de la comunidad académica de la UACM, reunidos a partir de afinidades intelectuales y/o proyectos de creación comunes. Cumplen la función de permitir el desarrollo de espacios de conocimiento que nutran la vida académica de la Universidad y puedan convertirse en semillero de nuevos Programas institucionales.

La Universidad debe promover que estos programas contemplen la mayoría de las funciones sustantivas de la misma (docencia, investigación, difusión, cooperación y vinculación) y que incorporen orgánicamente a estudiantes en el marco de un proceso flexible que diversifique las modalidades de formación, acreditación y certificación.


 

Entendemos que los PDA buscan materializar en la estructura y organización de la vida académica los principios de la UACM, en especial los valores de democracia interna, colegialidad, multidisciplina y flexibilidad curricular. En ese sentido cabe señalar la posibilidad de que los PDA sean entendidos desde una visión limitada de la educación superior, asociándolos a estructuras conocidas en las universidades públicas como cuerpos académicos o grupos de investigación.

 

Si bien la producción de conocimiento es parte esencial del trabajo académico, y los PDA estarán dirigidos a organizar la actividad de investigación, debe quedar claro que su función es integrar las funciones sustantivas, por lo cual los proyectos impulsados desde los PDA deben plasmar en sus planes, estrategias, desarrollo y resultados la necesaria interdependencia de docencia, investigación, difusión, cooperación y vinculación.

 

Donde dice que los PDA: “Cumplen la función de permitir el desarrollo de espacios de conocimiento”, será necesario incluir otras realizaciones que incluyan las mencionadas funciones, tales como: espacios de innovación educativa, de innovación tecnológica, de cooperación comunitaria, difusión del conocimiento y la cultura, etcétera.

 

Donde se menciona: “La Universidad debe promover que estos programas contemplen la mayoría de las funciones sustantivas”, debe buscarse una redacción diferente que indique en primer término que integrar la mayoría de esas funciones es parte orgánica de su funcionamiento, y después que la Universidad promoverá o apoyará.

 

La responsabilidad atribuida a un “grupo de integrantes de la comunidad académica de la UACM” es problemática por las razones que explicitamos más adelante. Asimismo es necesario revisar la conceptualización de la incorporación de estudiantes y la relación de los PDA con la formación, la acreditación y la certificación, como explicamos en los artículos correspondientes.

 

Artículo X. Los PDA deben de ser aprobados, evaluados y refrendados periódicamente por los Consejos Académicos de Colegio. Operan en la medida y por el tiempo en que tengan proyectos en curso y deberán recibir apoyo de los Colegios en términos de financiamiento, infraestructura y personal administrativo.

 

El artículo supone que para aprobar o refrendar los PDA éstos tendrán que ser evaluados. Además, dependiendo de la evaluación (y de otros factores) se destinarán los recursos a cada PDA. Sin embargo, el artículo no es claro con respecto a cómo se llevarán a cabo los procesos de evaluación, cuál será su alcance y cómo se procederá a partir de ellas para aprobar o refrendar.

 

En primer lugar, tendría que hacerse referencia a otra normatividad para que los procedimientos y alcances de las decisiones de los Consejos Académicos de Colegio (CAC) estén claros. Además, por estar conformados por unas cuantas personas, los CAC solos estarían limitados para evaluar los PDA. Los integrantes de aquel órgano de gobierno académico sólo podrían conocer un conjunto muy limitado de temas, enfoques y problemas, lo que les impediría evaluar campos diferentes a los del conjunto que dominan.

 

Por otro lado, al quedar bajo control de un órgano centralizado, la evaluación corre el riesgo de apelar a modelos enfocados a los productos, e invisibilizar los procesos constructivos y creativos, modelos que promueven la simulación y que han sido señalados como obstáculos de la innovación científica, cultural y educativa.

 

En consecuencia, creemos indispensable que se explicite que se promoverá la diversificación de los procesos de evaluación, se impulsará su desburocratización y se buscará la construcción de comunidades de conocimiento basadas en el diálogo, el respeto y la pluralidad de saberes.

 

En este contexto, debe aclararse que los resultados a evaluar de los PDA no pueden circunscribirse a los tradicionales indicadores de investigación (publicaciones, tesis, congresos, etcétera), y debe plantearse en cambio un abanico amplio de indicadores que cubra realizaciones y desarrollos en campos asociados a las funciones sustantivas. Por ejemplo, la cooperación requiere indicadores relacionados con el desarrollo de estrategias de colaboración con comunidades, organizaciones civiles, grupos, etcétera.

 

En el tema de la evaluación, que implica los criterios de constitución de los PDA, es necesario incluir también la formación de los profesores investigadores participantes. Esta formación deberá incluir, además de los rubros tradicionales de actualización y formación disciplinar, los aspectos pedagógicos y didácticos, es decir, evaluar de qué manera el PDA incluye y desarrolla dentro de su funcionamiento la formación docente de sus participantes.

 

Artículo X. Los PDA deben circunscribirse al PIDE y a la normativa de la UACM.

 

Nos preocupa la posible falta de sincronización de procesos de modificación legislativa y ejecución, pues muy probablemente tanto los CAC como los PDA se pueden conformar con mucha antelación al PIDE, por lo que creemos que debería existir por lo menos un transitorio que contemplara bajo qué figura quedarían cobijados los PDA o, por lo menos, señalar que provisionalmente basta que estén contemplados en la normativa de la UACM.

 

Artículo X. Ningún PDA puede ser titular exclusivo de una temática, acervo o plan de estudios, aun cuando estos espacios colegiados propongan planes y programas de estudio curriculares y extracurriculares para su aprobación por los órganos competentes.

 

Si bien nos queda claro el sentido de este artículo, no comprendemos a qué se refieren con planes y programas de estudios extracurriculares. Por otro lado, valdría la pena ser más exhaustivos en cuanto a los tipos de apropiación por parte de algún PDA, por ejemplo también se pueden incluir áreas, ejes o enfoques, en tanto algunos planes o programas de estudio se basan o podrían basarse en otras estructuras y/o unidades curriculares que podrían ser reclamadas por algún PDA. Sobre este punto se profundiza más adelante.

 

Artículo X. Los PDA deben quedar registrados en el Padrón de Programas de Desarrollo Académico y presentar un informe anual de actividades, con sus productos en versión electrónica, que quedará vinculado a su registro en el padrón, para consulta de la comunidad universitaria y del público en general.

 

Estamos convencidos de la necesidad de que el informe no debe ceñirse sólo a los productos, debe incluir los procesos en curso del PDA. Los procesos deben hacerse explícitos para evitar la tentación de dejar de lado aspectos de los procesos didácticos y de investigación que no se materializan en publicaciones, seminarios, conferencias, etc. Este tema debe estar contenido dentro del artículo dedicado a la evaluación.

 

Artículo X. La participación en Programas de Desarrollo Académico es un derecho de los profesores-investigadores de tiempo completo, en los términos establecidos en este Estatuto y demás regulaciones aplicables.


 

 

Artículo X. La participación de los estudiantes en Programas de Desarrollo Académicos puede reportarles créditos en los términos de este Estatuto y demás regulaciones aplicables.

 

En este artículo se abordan dos aspectos que, si bien interrelacionados, requieren ser desarrollados a detalle por separado. El primero es la relación de los estudiantes con los PDA, el segundo su vínculo con las unidades curriculares formativas y de acreditación y certificación. Cabe traer el extracto de dos artículos anteriores donde aparecen estos temas.

 

incorporen [los PDA] orgánicamente a estudiantes en el marco de un proceso flexible que diversifique las modalidades de formación, acreditación y certificación.

 

[los PDA] propongan planes y programas de estudio curriculares y extracurriculares para su aprobación por los órganos competentes

 

En cuanto a la participación de estudiantes. Si todo PDA será objeto de un proceso de evaluación, no vemos el argumento para que los estudiantes no puedan ser co-responsables o responsables de estos programas. La asunción de que sólo los profesores investigadores de tiempo completo pueden responsabilizarse de los PDA supone creer que la universidad es un espacio de autoridad epistémica que se adquiere con el título, concepción que no se sostiene con la evidencia de la heterogeneidad de procesos de construcción de conocimiento en la era digital, y con los principios de una educación inclusiva.

 

Sobre el vínculo de los PDA con la unidades curriculares y la certificación. Nos parece adecuado el propósito de diversificar las modalidades de formación, acreditación y certificación, sin embargo es necesario enriquecer el enfoque de la propuesta y apuntalar sus criterios en un apartado los suficientemente detallado.

 

Entendemos que los PDA sustituyen la organización académica transitoria de la universidad, las academias, desde donde se han gestionado los programas y planes de estudio. Desde esa organización, los procesos formativos han quedado atados a modalidades curriculares estáticas y lineales (asignaturas, carreras) que impiden el desarrollo de innovaciones curriculares multidisciplinarias y flexibles. Por ello, debe aclararse que para diversificar las modalidades formativas, los PDA podrán diseñar modalidades diferentes a las asignaturas que, fundamentadas en propósitos generales (de habilidades, conocimientos, actitudes y valores), puedan cubrir -acreditar y certificar- rutas curriculares existentes (por ciclos, ejes o áreas), así como rutas curriculares de nueva creación.

 

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