Observaciones sobre las Disposiciones sobre la oferta académica, malla horaria y asignación de grupos recién aprobadas por algunos consejeros de la tercera legislatura

Observaciones sobre las Disposiciones sobre la oferta académica, malla horaria y asignación de grupos recién aprobadas por algunos consejeros de la tercera legislatura

Octavio Campuzano

Historia

 

En la opinión jurídica de la Oficina del Abogado General se afirma que lo sustantivo del acuerdo 83 se ha discutido hace tiempo por en la comunidad universitaria y particularmente el CU, lo cual es totalmente falso como se puede ver en esta sección.

La primera propuesta de Disposiciones generales ya incluía la derogación del acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10 y fue presentada en la Décimo tercera reunión extraordinaria de 2013, realizada en el plantel Del Valle, por la entonces Coordinadora académica Mtra. María del Rayo, aunque la propuesta fue elaborada por Teresa Rodríguez de la Vega, que en aquel momento fungía como asesora de rectoría. Cabe destacar que se señaló que la propuesta había sido avalada por algunos consejeros universitarios y, en diversos documentos de entonces y recientes, la Dra. Roxana Rodriguez Coordinadora del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, ha argumentado que había sido producto del trabajo de la junta de enlaces de 2014-1, lo cual es absolutamente falso como se puede demostrar cotejando las minutas de las reuniones de los enlaces.

Según un comunicado leído en el pleno del Consejo universitario por la entonces Coordinadora Académica, la propuesta supuestamente tenía dos objetivos concretos: 1) Mejorar la gestión de los planes de estudio y resolver o aminorar los problemas de las mallas horarias que afectaban a los estudiantes, y 2) sentar las bases para la (en aquel momento) inminente aprobación de la reforma académico-Administrativa, resultado del Congreso Universitario a partir de un compromiso entre la administración y el pleno del Consejo Universitario que se llamó Agenda Transversal aprobada en lo general en la Segunda Sesión Ordinaria y en lo particular en la Décima Sesión Extraordinaria.  Según leyó la Coordinadora académica en aquella ocasión, en el Eje dos de la Agenda transversal se planteó “la meta de reorganizar la gestión de la docencia y de los planes de estudio para el semestre 2014-I, y para ello se acordaron las siguientes acciones: La primera, elaborar un censo de todo el personal académico que cruce perfiles y trayectorias con la oferta académica global de la Universidad, y dos, derogar el acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10” (Estenográfica de la 13 sesión extraordinaria de 2013, pp. 30-34).

No hubo argumentos sólidos en aquella ocasión como para convencer a la mayoría de consejeros de derogar el acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10; simplemente se apelaba a respetar el acuerdo contemplado en la Agenda transversal (acuerdo con el que se pretendía imponer una agenda al CU) y con argumentos falaces se señalaba que la planeación actual tenía múltiples carencia que era necesario solventar inmediatamente, por lo menos en parte, mientras cuajaban las reformas derivadas del CGU. Vale la pena leer la estenográfica de aquella sesión porque se puede ver cómo la estrategia desde la rectoría, usando a algunos estudiantes, fue descalificar el trabajo de los académicos. En la misma estenográfica se puede ver la propuesta original de disposiciones que se desechó en buena medida porque partía de la existencia o de la inmediata aprobación de las nuevas estructuras académico-administrativas como son los Consejos académicos de colegio (CACs).

Ante la falta de acuerdos, en la Tercera parte de la Quinta sesión Ordinaria de 2013 realizada en el plantel SLT el 14 de enero de 2014, se constituyó una Comisión Ad Hoc para realizar las disposiciones generales para la elaboración de la oferta académica, la asignación de cursos y elaboración de mallas horarias, según el acuerdo UACM/CU-3/OR-5-2013/002/14 que básicamente instruía a la comisión a hacer una propuesta de disposiciones para la cual “deberá fundar y motivar los argumentos académico-administrativos que dan sentido a su propuesta, así como contener la sistematización de disensos y rutas que faciliten la discusión y toma de decisiones del Pleno” a partir de tomar en cuenta todas las propuestas de disposiciones y los documentos con críticas a la propuesta de la Coordinación académica. Además, el acuerdo mandataba a la Comisión tomar en cuenta los consensos generados en esa larga reunión:

“I. Para estas disposiciones se tiene que tomar en cuenta el proceso de transición en curso a las estructuras académicas y administrativas pertinentes.

II. La instancia académica competente (coordinación de colegio, coordinación de plantel y órganos de representación de la comunidad académica respectivos) decide la oferta académica.

III. La elaboración de un censo que vincule perfiles docentes y trayectoria con la oferta académica global, como insumo básico para la asignación de profesores a los cursos. Es necesario establecer con claridad qué aspectos se considerarán en la construcción del perfil docente; y también establecer claramente los criterios y procedimientos para la elaboración del censo.

IV. La instancia académica competente para la asignación de profesores a los cursos considerará la movilidad entre ciclos y programas de estudio, el Contrato Colectivo de Trabajo (cláusula 32) y las necesidades de la Universidad entre otros insumos. La comisión ad hoc establecerá los criterios y procedimientos respectivos, además de considerar la adscripción a planteles y colegios y la posibilidad de la codocencia. Se instruye a la Coordinación Académica y a la Comisión de Asuntos Académicos a desarrollar criterios y procedimientos relativos a la evaluación docente en la que se considerará la evaluación por parte de los estudiantes del proceso formativo, entre otros en un plazo de 15 días hábiles para presentarse al Pleno.

V. Los consejos y las coordinaciones de plantel regularán, planificarán y gestionarán lo relacionado con la malla horaria y publicarán la oferta final, verificando que todos los profesores tengan la carga académica completa.”

 

Los trabajos de la Comisión Ad Hoc

 

Se apuntaron muchos consejeros a la Comisión Ad hoc pero fuimos muy pocos quienes realmente participamos en las discusiones, casi puros académicos. Al final resultaron dos propuestas francamente irreconciliables, una “centralizadora” que consideraba criterios muy complicados de cumplir sin el respaldo de normatividad extra y que de alguna manera esperaba la aprobación de nuevas estructuras y otra propuesta decentralizadora que pasaba a los consejos de plantel toda la gestión de las mallas horarias, la oferta académica y la asignación de cursos. También ésta consideraba nuevas estructuras.

 

Las dos propuestas

Inicialmente varios consejeros apoyaron la propuesta “desconcentradora”, de hecho colaboraron en su elaboración; los consejeros consideraban sano delegar a los planteles elaboraran la oferta académica y las mallas horarias y operarán la asignación de cursos, pero se retiraron su apoyo cuando valoraron los siguientes aspectos: a) No había condiciones para operar esa propuesta con la normatividad actual (poco se puede hacer sin EPA y sin Estatuto de Estudiantes); b) la propuesta estaba hecha pensando en planteles pequeños y en el Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales; no tomaba en cuenta la problemática de planteles como SLT ni la de los otros dos colegios; c) los consejeros llegaron a la conclusión de que a la par de esperar la normatividad necesaria, era necesario lograr una participación más amplia de los académicos y estudiantes conjuntamente en tareas académicas, por lo que la aniquilación de las academias, considerada en una versión preliminar de la propuesta, sería más un obstáculo que una oportunidad. Vale recordar que las dos propuestas suponían que los profesores cumplieran individualmente sus obligaciones pero dejaban de lado la importancia del trabajo colegiado; d) No se habían elaborado los criterios relativos al censo docente ni para la asignación de cursos, tampoco criterios claros para elaborar la oferta académica.

 

Al final no hubo acuerdo y las dos propuesta quedaron en el aire, no se sistematizaron ninguna de las dos propuestas en la Comisión Ad Hoc, como tampoco se sistematizaron  los disensos. En la Comisión de Asuntos Académicos se trató de hacer algo pero no hubo avances significativos debido a la conciencia de la falta de normatividad (particularmente el EPA y el Estatuto de estudiantes).

 

Contexto de discusión y aprobación final

 

De la nada, un consejero estudiante del plantel Cuautepec introdujo en noviembre la propuesta de “Disposiciones para la oferta académica, mallas horarias y asignación de grupos” llamada también “desconcetradora” argumentando falazmente que había sido elaborada por los estudiantes.  Asimismo, se conocieron otras propuestas, una de la Coordinadora del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales y una más de la Comisión de Asuntos Académicos (terminada el 16 de mayo). La primera de estas propuestas es prácticamente la misma elaborada por Teresa Rodríguez pero con algunos anexos que no aportan nada nuevo. Cabe señalar que la Coordinadora del Colegio engañó a los enlaces y al CU al escribir en diferentes oficios que su propuesta fue resultado del ejercicio de trabajo de las juntas de enlaces de los semestres 2014-1 y 2014-2 y al agregar que tomó en cuenta las propuestas de diversas academias, lo cual se puede comprobar al revisar los planteamientos de las academias y las minutas de las juntas de enlaces. Aunque estas dos propuestas se dieron a conocer al pleno en diferentes momentos y circunstancias, la tendencia siempre fue discutir la propuestas de Carlos Gonzáles y otros académicos pero como si la hubieran presentado estudiantes.

Varios consejeros nos negamos a entrar en la discusión de la propuesta “de los estudiantes” y de las otras porque consideramos que no era el momento oportuno para discutir temas trascendentes, entre otras razones porque el periodo del Tercer consejo había concluido  y debido a que “en las últimas sesiones celebradas, en el Pleno del Tercer Consejo Universitario no existen condiciones reales de escucha, análisis y discusión seria y profunda de las propuestas de puntos de acuerdo que se han puesto a consideración”, como lo expresamos públicamente en un Comunicado a la comunidad el día 28 de noviembre de 2013, documento en el cual informamos que sólo nos presentaríamos a la sesión en la cual se integraría la Cuarta legislatura, cosa que ocurrió el 7 de enero del año en curso. Sin embargo, algunos consejeros siguieron sesionando antes de esa fecha y el día 16 de diciembre aprobaron sobre las rodillas esas Disposiciones.

 

Ahora bien, se advirtió sobre lo problemático de abordar la discusión y eventual aprobación de esas disposiciones, por ejemplo las observaciones de la Coordinadora Académica y los coordinadores de colegio y plantel (salvo la Dra. Roxana Rodriguez), planteadas en un documento remitido al CU en noviembre, en el cual se muestra que: i) la propuesta viola la normatividad vigente, ii) requiere del desarrollo de un nuevo marco normativo y iii) que es necesario que se evalúe la existencia de recursos humanos, infraestructura e informáticos para la aplicación de la propuesta. Además, hace una serie de observaciones en lo particular, a partir de la experiencia concreta de los coordinadores de colegio y plantel (salvo la Dra. Roxana Rodríguez) echa por tierra los supuestos sobre los que se elabora la propuesta y exhibe el desconocimiento de los proponentes acerca de la gestión en los planteles y los colegios relativo a la gestión de la oferta académica, la elaboración de mallas horarias y la asignación de cursos.

 

Además de las problemáticas que se generarían con la propuesta de disposiciones planteadas en el documento de las y los coordinadores, algunos consejeros señalamos en la reunión plenaria … que habría que considerar estos otros elementos:

 

  1. No hay un diagnóstico serio en torno al acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10; no se han señalado específicamente las deficiencias como tampoco se han valorado las virtudes de la propuesta, como establecer días para el trabajo colegiado o la planeación conjunta de las academias considerando los intereses integrales de los profesores-investigadores y las necesidades de los ciclos o carreras.

  2. El alcance de la propuesta de reorganización académica es corto hasta no contar con el Estatuto del Personal Académico (EPA) y con el Estatuto de Estudiantes. Sin esta normatividad los profesores-investigadores podríamos quedar atrapados en la discresionalidad y la simulación por depender exclusivamente de acuerdos endebles y coyunturales;

  3. La propuesta suponía profesores-investigadores trabajando de manera individual, sin considerar la construcción colectiva como se plantea en el proyecto de universidad;

  4. El único objetivo era derogar el Acuerdo 72 para abonar a la desaparición de las academias y de la Coordinación Académica.

  5. La propuesta no se había consensado entre la comunidad universitaria; que era falso que los estudiantes hubieran hecho la propuesta


 

La aprobación

 

En la vigésimo octava reunión extraordinaria del Consejo Universitario del 16 de diciembre de 2014 en el Plantel Casa Libertad se presentaron dos propuestas prácticamente iguales: la del Consejero estudiante Víctor Campos y la del consejero académico Carlos González. Las propuestas diferían únicamente en algunos procedimientos o en algunas temporalidades, pero básicamente en las dos se propuso derogar el acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10  y que los procedimientos para la elaboración de la malla horaria, oferta académica y asignación de profesores lo hicieran los planteles.

La exposición de motivos de ambas es básicamente la misma pues no se tomaron en cuenta las observaciones de la coordinadora académica y los coordinadores de colegio y plantel (salvo la Dra. Roxana Rodriguez)

 

Aparte de lo que se señala en la exposición de motivos de la propuesta, en la versión estenográfica de la sesión se pueden ver el tipo de “argumentos” para aprobar las nuevas disposiciones, básicamente se encuentran los siguientes:

  1. El derecho de los estudiantes a participar en los procesos y no dejar más que sea algo exclusivo de los profesores: la asignación responde a la comodidad de los horarios de los profesores, cuando debería estar pensada para facilitar el trabajo de los estudiantes;

  2. Quitarle a las academias la atribución de designar profesores para los cursos

  3. Evitar burocracia en los procesos;

  4. Los profesores deben trabajar ocho horas diarias en el plantel, para eso les pagan;

  5. Los profesores no hacen trabajo colegiado;

  6. El sistema actual no funciona bien: no es fiel al acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10 y nadie queda conforme, ni estudiantes ni profesores;

  7. Continuamente utilizaron la falacia de la generalización; a partir de experiencias personales muy específicas en cursos, profesores y planteles específicos se hicieron generalizaciones, pintando un panorama a modo para descalificarlo.


 

Al leer las versiones estenográficas de las sesiones plenarias recientes donde se abordó el tema de las disposiciones queda la impresión de que el acuerdo no está hecho a partir de criterios académicos, sino de elementos subjetivos, y no se miden las consecuencias para la comunidad de llevar a cabo el nuevo sistema. Por ejemplo, no piensan en las implicaciones para los cursos el hecho de que el profesor que “les toque” proviene de un sorteo, que no estará muy contento porque le tocó un horario que no podrá cumplir cabalmente en tanto tiene otros compromisos académicos o familiares. Es cierto, a los estudiantes les pasa pero el acuerdo no resolverá el problema, de hecho lo agravará.

 

Supuestos en la propuesta de Disposiciones para la oferta académica, malla horaria y asignación de grupos aprobada por algunos integrantes de la tercera legislatura

 

  1. El estudiante tomará decisiones de manera informada y uniforme, cuando en ejercicios sobre preferencias de profesores se ha mostrado que la opinión de los estudiantes varía de un grupo a otro sobre el mismo profesor o que el profesor siempre dará los cursos de la misma manera (Ver estudio elaborado por Emiliano Y María José). Además, valdría preguntar ¿qué es un buen profesor?

  2. Los profesores pueden dar sin problema alguno de los 5 cursos que proponen, se piensa que los cursos están divorciado de la investigación. El profesor podría terminar dando tres cursos diferentes, ¿garantiza eso un buen desempeño?;

  3. Los profesores sólo están para dar case, no existe el trabajo colegiado ni toman en cuenta que hay asesorías y tutorías y que con horarios arbitrarios ese trabajo se dificulta;

  4. Los profesores escogerán de acuerdo a sus intereses académicos, sin considerar que buscarán horarios cómodos aunque no sea la materia que más les interesa;

  5. Los consejos de plantel están trabajando bien y así seguirán;

  6. Las comisiones siempre garantizarán un buen trabajo;

  7. Los profesores son güevones y comodinos

 

Implicaciones de la derogación del acuerdo UACM/CU-2/OR/03/072/10

 

En su obra “Los sonámbulos” Arthur Kloester arremete contra los historiadores y filósofos que afirman a priori que el sistema cosmológico heliocéntrico de Copérnico es más simple que el de Ptolomeo. En el texto desenmascara a esos intelectuales, mostrando que no se han tomado la molestia de leer la obra de Copérnico y mucho menos la de Ptolomeo. Kloester hizo una lectura minuciosa de ambos textos y muestra que en el modelo copernicano se requieren más epiciclos y diferentes para explicar los movimientos de los planetas que en el sistema de Ptolomeo.

De la misma manera se puede mostrar que las Disposiciones aprobadas en diciembre de 2014:

A) Requieren de mayor burocracia y más tiempo de dedicación para académicos y estudiantes, sin que ello necesariamente mejore la oferta académica, la malla horaria o la asignación de cursos;

B) Atentan contra el trabajo colegiado porque elimina de un plumazo los días para desarrollar esa actividad que seguramente dificultará la posibilidad de reuniones para planear cursos en conjunto, planear las certificaciones, organizar eventos académicos, etc.

C) También con la eliminación de los días de trabajo colegiado, se disminuye enormemente la posibilidad de realizar trabajo académico fuera del aula con los estudiantes; bastantes profesores realizan trabajo comunitario, organizan ciclos de cine, hacen salidas a museos, etc.

D) No se especifica quién diseña la consulta a los estudiantes y cómo se procesan los resultados. Lo que puede pasar es que los estudiantes organizados presionen para tener un profesor o profesores que organizan a los estudiantes para que elijan a ellos o a profesores amigos;

E) No hay censo académico y mientras éste se elabora, los colegios van a proponer un mecanismo y podemos quedar en riesgo de que nos estanquemos en esa provisionalidad. Tampoco se señala con claridad cuáles van a ser los criterios para validar los cursos que puede dar un profesor ni quienes van a integrar las comisiones para hacer esa tarea; cabe el riesgo de que la Coordinación del Colegio no vaya a decidir adecuadamente.

 

La inconformidad entre la comunidad universitaria va en aumento y varias academias están pidiendo al Consejo Universitario la derogación del acuerdo de las Disposiciones para la oferta académica, malla horaria y asignación de grupos.


 

Aquí algunos de los documentos elaborados por las academias remitidos al Consejo Universitario:

Academia de Comunicación y Cultura

Academia de Cultura científico-Humanística

Academia de Ciencias Políticas y Administración Urbana

Academia de Estudios Sociales e Históricos

 

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