El arte de amar de Erich Fromm: Rosa Zamudio Saldivar

 


 

 

Como seres sociales, las personas estamos constantemente en contacto con otros seres, con los que nos comunicamos, expresamos, convivimos, etc., en otras  palabras creamos relaciones sociales, que pueden llegar a ser saludables o no, por lo que estas llegan a influir en el bienestar de las personas.

 

 

 

 

Es por ello que como Promotora de la Salud, es importante fomentar las relaciones que impliquen el respeto, siendo así constructivas, permitiendo a las personas mejorar su salud psicológica y social, ámbitos importantes para la Promoción (Ottawa, 1986). Pero sin duda trabajar con esto es algo de gran magnitud, por esta razón es importante resaltar que para lograrlo es preciso comenzar a partir de la familia, dado que    este es el primer medio con el que desarrollamos nuestras relaciones, por lo que, si existen vínculos saludables dentro de este círculo será más fácil practicarlo en sociedad.

 

 

 

Sin embargo para que se puedan fomentar es importante iniciar por algo pequeño y romper con aquellos esquemas que nos han sido inculcados por medio de películas, novelas y cuentos, en específico me refiero al tema del amor.

 

 

 

¿Qué implica amar? Una interrogante que tal vez todos se responden de una manera fácil, pero que sin duda no lo es, porque esta palabra va más allá, implica una serie de elementos, que nunca nos enseñan, aunque tal vez si los conocemos pero no los vemos como parte del amor. Para conocer un poco sobre el significado de esta palabra nos basaremos en el libro El arte de amar escrito por Erich Fromm (1996). Como su título lo menciona, el amor es un arte y para ser experto en ello se requiere de esfuerzo y conocimiento, no simplemente el hecho de sentir una sensación placentera, que solo produzca felicidad.

 

 

 

 

 

 

Los seres humanos constantemente tenemos la necesidad de sentirnos queridos, de encontrar a esa persona que nos haga feliz, pero este es el primer error que comentemos ya que, el amor no se trata de recibir, de esperar algo a cambio, sino más bien de dar, de entregarle al ser amado“…lo que está vivo en él, da de su alegría, su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él” (Fromm, 1996, p.12). Cuando una persona da, realiza a su vez el acto de hacer a la otra persona también dadora, por lo que ambas personas comparten las expresiones mencionadas anteriormente, siendo así una parte complementaria para ambos.

 

Ahora bien el arte de amar implica algunos elementos básicos, como lo son: el cuidado “preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos” (ibídem, p.13), responsabilidad “es un acto enteramente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades expresadas o no, de otro ser humano (ibídem, p.13), respeto “la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal como es” y el  conocimiento “ver a la otra persona en sus propios términos” (ibídem, p.14) con esto se refiere que el conocimiento va dirigido a aspectos más profundos, experimentar las emociones de la otra persona de una manera más allá de lo superficial, como lo son aquellos aspectos que se encuentran inmersos en determinada situación.

 

 

Los aspectos mencionados anteriormente se encuentran en una persona madura, que ha dejado a un lado los sueños narcisistas, y sólo desea poseer lo que ha ganado con su trabajo, a partir de su esfuerzo, pero no solo eso es importante lo dicho anteriormente, si realmente quieres saber si amas a una persona debes comenzar por analizar si este amor responde a nuestros propios fines personales, porque de ser así, esto no es amor, caeríamos de nuevo en el egoísmo y en yo y solo yo, sin tomar en cuenta las necesidades de la otra persona. Contrario a esto Sullivan (1953) nos menciona que el amor se ve reflejado en una colaboración, en la cual comienzas a sentir las necesidades de la otra persona tan importantes como las propias.

 

 

 

Las relaciones de amor deben estar centradas en la comunicación, desde el centro de su existencia y no de manera superficial, el amor es algo que se trabaja con el pasar de los días, no es un lugar de reposo en el que te sientas feliz siempre, se trata de moverse, crecer y sobre todo trabajar en conjunto, para mejorar aquellas situaciones que nos disgusta o nos causan conflicto, de eso se trata el amor.

 

Para terminar considero que para amar es necesario entregarse por completo, compartir todas las emociones con la otra persona, pero siendo  conscientes de que eso no garantiza que la entrega sea recíproca, es decir, no puedes esperar que la otra persona actué de la misma manera. Es importante recordar que amar es una  actividad, y como toda actividad  tenemos que estar trabajando de manera constante para obtener resultados.

 

Bibliografía

 

Erich, Fromm. (1996). El arte de amar. Barcelona: Editorial Paidós Studio.

Ottawa, C. (1986). Promoción de la salud. In Elaborada en la Primera Conferencia Internacional sobre la Promoción de la Salud.

Sullivan, H. S. (2013). The interpersonal theory of psychiatry. Routledge.

 

 

Rosa Zamudio Saldivar, Promoción de la Salud, Casa Libertad

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