COMUNICADO DE CONSEJER@S UNIVERSITARIOS DEL PLANTEL CENTRO HISTÓRICO

INFORMACIÓN SOBRE PROCESO ELECTORAL DE RECTOR(A) BURLA Y DOLO EN EL CONSEJO UNIVERSITARIO.

DEBACLE DEL ÓRGANO DE GOBIERNO

A LA COMUNIDAD DEL PLANTEL CENTRO HISTÓRICO

El pasado lunes 12 de febrero se consumó uno de los escenarios más preocupantes que enfrenta nuestra universidad después de la crisis de los años 2012-2013.

El lunes, una mayoría de consejeros del pleno del Consejo Universitario, con la complicidad del Rector, a través de imponer una votación por consigna, aprobó una convocatoria a elección de Rector(a) para el periodo 2018-2022 que puede dar lugar a irregularidades.

Nuestra preocupación sobre la convocatoria aprobada se sustenta en varias situaciones que evidencian una grave deslegitimación del máximo órgano de gobierno: 

  • En primer lugar, prevalece una ausencia de argumentos en los debates favoreciendo votaciones por consigna;
  • en segundo lugar, los argumentos son reemplazados por la descalificación y la violencia verbal contra quienes solicitamos trasparencia y legalidad en el actuar de la administración y del grupo mayoritario, lo que devela que algunos consejeros carecen de sentido ético y la responsabilidad institucional para ejercer sus nombramientos y, 
  • -en tercer lugar, las votaciones por consigna y la descalificación de la minoría muestran la degradación política que poseen los grupos que tienen el control del Consejo Universitario.

La Comisión de Asuntos Legislativos (CAL) realizó varias reuniones en enero para construir una convocatoria de Rector(a) consensuada e institucional. A inicios de febrero, para concluir el trabajo, se integró una subcomisión redactora (formada por los consejeros Beatriz Romero y Gabriel Medina, y los representantes Antonio Díaz y Huitzil Clemente -Secretario Técnico de la CAL-) para elaborar la versión final de la convocatoria. La subcomisión se reunión el pasado miércoles 6 de febrero, pero no concluyó su trabajo porque Huitzil Clemente expresó dudas sobre cómo incluir en el cronograma los posibles recursos con posterioridad a la Jornada Electoral que, de ser presentados, por los plazos establecidos en el Reglamento en Materia Electoral, obligaría postergar el nombramiento de Rector(a) entre 12 y 30 días hábiles después del pleno para elegir a Rector(a), por lo que se acordó seguir trabajando el día siguiente. Sin embargo, violando este acuerdo, el Secretario Técnico de la CAL, envió a la Comisión de Organización la versión incompleta. Esta ilegalidad reforzó la intención de algunos consejeros de presentar un punto de disenso que ya habíamos manifestado durante los debates en la CAL. Los consejeros Beatriz Romero, Renata Aguilar, Jonathan Saldaña y Gabriel Medina enviaron el punto de disenso oportunamente y vía canales formales, pero el exsecretario Técnico de la Comisión de Organización, el renunciado Ernesto López Chávez, sin justificación legal alguna rechazó integrarlo en la carpeta de trabajo para la sesión del pleno del lunes 12 de febrero. Cabe señalar que el disenso fue subscrito posteriormente por Francisco de la Guerra y Homero Galán, ambos consejeros de la CAL.

Con esta ilegalidad, Ernesto López Chávez violentó una vez más la normativa de la universidad. A esta ilegalidad se sumó el rector Vicente Hugo Aboites quien, en su calidad de moderador y mesa de la sesión del pleno del Consejo Universitario, rechazó debatir el punto de disenso en el pleno del consejo. El disenso buscaba resolver tres deficiencias que tiene la convocatoria aprobada por consigna.

  1. La primera es de rigurosidad jurídica: en la convocatoria aprobada no se establecen con precisión los tiempos para la eventual presentación de recurso de revisión, apelación y reconsideración. Esta ambigüedad atenta contra los principios de certeza y trasparencia de la Ley de la UACM, abre la posibilidad para cometer irregularidades e incrementa la deslegitimación del proceso electoral.
  2.  La segunda refiere a la pluralidad del proceso. La convocatoria considera la conformación de una “Comisión Temporal” para gestionar e instalar a los órganos electorales. Los integrantes de la “Comisión Temporal” podrá revisar, aprobar y (eventualmente, a partir de criterios discrecionales –no regulados-) desechar postulantes de la comunidad para integrar los órganos electorales. En el disenso se propuso formar la comisión siguiendo un criterio de pluralidad (con representantes de sectores, colegios y planteles), pero se impuso un criterio de control político. Aunque la convocatoria establecía formarla con el Secretario Técnico de Organización y elegir a un representante por sector en el pleno, la Comisión de Organización decidió designar sólo al Secretario Técnico de Organización y a su relator, lo que les garantiza el control político de la instalación de los órganos electorales; y, finalmente,
  3. La tercera refiere al precedente electoral a futuro. Al constituir esta convocatoria un instrumento jurídico para futuros procesos electorales, su falta de prolijidad representa un pésimo precedente por su desorden formal y ambigüedad jurídica.

Aboites, en su desprecio por la comunidad y su desconocimiento de nuestra legislación, secundó dos acciones promovidas por el grupo mayoritario del CU de carácter doloso para asegurarse el control político del máximo órgano de gobierno. De una parte, despreció debatir la solicitud de más de 1,500 integrantes de la comunidad que piden a los consejeros universitarios decidir su voto en la elección de Rector(a) con base en una Consulta vinculante, sea la establecida en la Convocatoria (bajo la forma de Consulta de preferencias) o, en el caso que no haya más de cuatro aspirantes registrados al cargo de Rector(a), en una votación en urna en sus respectivos sectores. Por otra parte, Aboites también ignoró la solicitud de la consejera Pilar Padierna para hacer una “votación nominal” sobre la convocatoria para la elección de Rector(a); esto es, que cada consejero señalara las razones del sentido de su voto y, de este modo, permitir a la comunidad tener la oportunidad de conocer los argumentos de los consejeros para avalar o no una convocatoria omisa, inadecuada y abierta a irregularidades. En vez de ello, el rector pidió una votación económica dando lugar a la votación por consigna.

A través de este proceder, el Rector Aboites habría develado su colusión con la alianza de grupos políticos que están actuando a espaldas de la comunidad, para asegurar el control del Consejo Universitario y la elección de un Rector de su grupo. Esta alianza política, conformada por los neorozquistas, las seguidoras del despedido Enrique González Ruiz y los operadores de un “estudiante” de San Lorenzo Tezonco (que se ha dedicado a desacreditar con falsedades a quienes defendemos la institucionalidad), se negó a convocar a las vacantes del Consejo Universitario violentando el artículo 20 del Estatuto General Orgánico (que obliga hacerlo en un máximo de seis meses, pese a que llevamos diez meses con vacantes) y dejando con una grave subrepresentación a estudiantes y académicos de los Colegios de Ciencia y Tecnología (faltan cinco fórmulas en estudiantes y cinco en académicos) y Ciencias y Humanidades (faltan dos fórmulas en estudiantes y siete en académicos) en el proceso de elección de Rector(a). Tanto López Chávez, en los debates en la CAL, como Israel Jiménez Cuauhtli en el pleno del CU, han argumentado explícitamente por prohibirle a la comunidad el ejercicio de sus derechos de participación. Esa alianza también rechazó abrir altas y bajas en las comisiones, a objeto de asegurarse elegir como Secretario Técnico de la Comisión de Organización al estudiante Israel Jiménez quien se ha caracterizado por despreciar la normativa.

La comunidad de nuestro plantel tiene representantes en este grupo que ha actuado con dolo y desprecio por su comunidad. En concreto, consideramos que los consejeros estudiantes Silvia Campuzano Peña (Promoción de la Salud) y Eduardo Colmenares Cruz (Ingeniería de Transporte Urbano) y los consejeros académicos Ernesto López Chávez y Alberto García Quiroz (Colegio de Ciencia y Tecnología) deben explicar a la comunidad por qué se han opuesto a que la comunidad ejerza sus derechos a tener representación en la elección de Rector(a) y por qué se niegan a realizar votaciones nominales para dar a conocer los argumentos del sentido de sus votos.

Este proceso electoral nos plantea un escenario de suma gravedad. Nuestra autonomía nos garantiza elegir a nuestras autoridades, pero el actual proceso no garantiza los principios de certeza, equidad y transparencia, por lo que estamos en un proceso muy deslegitimado que favorece que un grupo se apodere de mayores espacios de poder en las estructuras de nuestra universidad, a través de lo cual tendrán control absoluto de los recursos patrimoniales de la universidad. Por lo anterior cabe suponer que no sólo está en riesgo que la universidad siga profundizando su propuesta académica, sino que estamos transitando hacia una crisis institucional que ponga en riesgo su propia sobrevivencia.

Ante este escenario, deseamos impulsar una estrategia para informar con más detalle y antecedentes, tanto del proceso electoral como de la gestión de la administración que nos plantean grandes desafíos como comunidad y como sus representantes. Para decidir juntos cómo defender nuestra institución y cómo garantizar una elección con transparencia y legitimidad, los invitamos a encontrarnos en el Auditorio del plantel el próximo jueves 22 a las 11:40 hrs (para el turno matutino) y las 17:40 hrs (para el turno vespertino).

Los esperamos

 

Consejeros Universitarios

Olga Edith Meneses Rodea

Edson Alberto Avelar Ramírez

Francisco de la Guerra Castellanos

Gabriel Medina Carrasco

15 de febrero de 2018

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