Pronunciamiento ante la Asamblea Universitaria

Pronunciamiento ante la Asamblea Universitaria

Dra. Tania Rodríguez Mora
16 de mayo de 2018

A la comunidad universitaria, compañeros, compañeras:

Uno de los elementos fundamentales de nuestra autonomía es el ejercicio del autogobierno. Nos hemos dado una legislación democrática basada en principios de cooperación y colegialidad. El Consejo Universitario es nuestro máximo órgano de gobierno justamente porque representa la voz plural de todas y todos los universitarios. Es el responsable de velar por la gobernabilidad de nuestra casa de estudios.

Hemos vivido un proceso de elección para el recambio en la Rectoría que ha sido democrático y participativo. Es la primera ocasión en que estudiantes, trabajadores y profesores expresamos nuestras preferencias en una consulta reconocida por todos como democrática y transparente; ha sido el ejercicio de participación más concurrido en la historia de nuestra institución. Este mecanismo legal permitió que las preferencias se expresaran en libertad.
Desde febrero, más de 1500 universitarios le pedimos al Consejo Universitario que considerara mecanismos claros de auscultación que legitimaran el proceso y dieran cauce a la opinión de la comunidad. No lo aceptaron. Pese a ello participamos pues los órganos electorales a todos nos dieron certidumbre.

La mayoría de los consejeros académicos y algunos consejeros estudiantes hicieron suyo el mandato legal y ético que los llama a definir su voto en conjunto con la comunidad. Cuando así se hizo, la tendencia expresada en las urnas durante la consulta de preferencias se ratificó. Lamentablemente, un grupo de consejeros estudiantes no lo hizo así y con ese acto agravió a sus representados.

Estudiantes de distintos planteles y colegios han levantado la voz exigiendo que haya transparencia en la auscultación y que sus preferencias sean respetadas.

Estoy aquí, esta tarde, en atención a su llamado y en respaldo a la exigencia de transparencia y respeto a la voluntad de la comunidad universitaria. La UACM merece una Rectoría fundada en un proceso democrático.

Considerando la gravedad de la situación quisiera plantear tres puntos:

1) Hago un reconocimiento a los consejeros que han actuado de manera responsable y que, incluso en contra de sus preferencias, hicieron un pulcro ejercicio de representación. Su actitud nos confirma que el argumento de que el voto de los consejeros es un privilegio individual porque en la ley no está la palabra “vinculante” es falso. Su ética y su compromiso con la transparencia los reconocemos todos. Asimismo, debemos valorar que desde distintos espacios de la Universidad –grupos de académicos, egresados, estudiantes y espacios institucionales– se ha llamado a que los consejeros asuman una actitud democrática. De igual forma, reconozco la valía del ejercicio de los estudiantes, que de manera autónoma han organizado procesos de auscultación en los planteles. Estoy segura que será la semilla de una nueva vocación de participación entre las y los estudiantes. Esta Universidad las y los necesita organizados, activos y comprometidos con los valores universitarios.

2) Comparto y entiendo el sentimiento de agravio. Y estoy convencida de que una institución como la nuestra no merece que las prácticas autoritarias se normalicen y acepten sin más. Sin embargo, creo que la firmeza en nuestras convicciones no necesita de estridencias ni muchos menos de confrontaciones estériles. Durante mis presentaciones hablé siempre del cuidado de la casa común. Llamo a que nos cuidemos y cuidemos juntos a nuestra Universidad. Somos nosotros los que debemos hacernos cargo de que la situación no escale. Seamos firmes en nuestras demandas pero no caigamos en provocaciones, ni perdamos la sensatez. Tenemos razones y argumentos, estamos defendiendo algo justo y hemos ofrecido salidas políticas viables. La sinrazón no se detiene exponiéndonos a situaciones de riesgo. Hago un llamado a que no se intente frenar la sesión de Consejo y reitero mi postura de que esta crisis en el gobierno universitario no debe afectar la normalidad académica en nuestra casa de estudios.

3) Por último, reitero mi llamado a los consejeros universitarios y al candidato Galdino Morán a que escuchen la exigencia de la comunidad universitaria. Aún hay tiempo para reconducir el proceso y está en sus manos llevarlo a buen término.

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