Es 1 de noviembre: todos estamos disfrazados

Voy a comprar un alcohol en conocidas tiendas rojas y amarillas.

En el auto van dos primas.

En la tienda hay una legión de borrachos pidiendo alcohol.

 

Es 1 de noviembre: todos estamos disfrazados.

 

Los que están en la ventanilla me ven llegar; me bajo del auto, dejo a mis primas que son vistosamente descubiertas por esos ojos borrachos que intuyo son exiliados de una fiesta de disfraces. No pierdo el brillo que despiden, ligadores y coquetos, hacia las dos chicas del auto.

Paso a la ventanilla y pido mi botella, hielos, unos cigarros. Volteo hacia ellas y saludo. Ellas me devuelven la sonrisa.

-Deme también unos condones. 

-De tres o de diez?

-De diez.

Drácula, el hombre lobo, el joven manos de tijera, una momia, dos zombis y tres extraterrestres se me quedan viendo. 

Volteo hacia el auto y saludo nuevamente. Ellas regresan el saludo.

Camino al auto y alcanzo a escuchar el glorioso: "mira este pendejo, de a dos y nosotros nada"

Varias cuadras adelante, me increpan mis dos féminas familiares: "¿de qué te ríes?"

"de nada" contesto, mientras el paquete de condones vuela por la ventana y la imagen de por lo menos nueve fulanos paralizados, disfrazados y borrachos, con cara de incrédulos, se me graba para siempre en la cabeza.

True story

 

 

Publicación hecha sin la autorización del autor y sin que tenga conocimiento de esto, tomada de su muro de FB. si alguien lo conoce no le digan para evitar problemas de copyright, copyleft, copycenter, et al.

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