Primer Carta de Adriana Terán Enríquez

Siguen mintiendo estas personas: Por ejemplo, Clemencia Correa no respetó la confidencialidad. Hay muchas personas a las que ella misma enteró del asunto. Además mandó el siguiente mail en clara ruptura de esa “confidencialidad”: Ciudad de México 12 agosto del 2013.

Estudiantes del Diplomado propedéutico para la Maestría en Defensa y promoción de los Derechos Humanos de la UACM, organizaciones de Derechos Humanos y de la sociedad civil:

Saludo.

La presente es para comunicarles que ya no estaré trabajando en el Posgrado de Derechos Humanos de la UACM; ahora, soy parte del CAMENA, (Centro Académico de la Memoria de Nuestra América) y se encuentra ubicado en el Plantel del Valle que gracias al reconocimiento de mi trabajo tengo la certeza de aportar a este proyecto desde mi enfoque de Salud Mental y Derechos Humanos y recibir la experiencia del equipo.

Compartirles que he tomado esta difícil decisión ya que se fueron acumulando diversas situaciones muy complejas, -que no es el caso de presentar en este escrito- donde el climax de ello fue en la primera semana de abril del presente año, donde el Dr. Enrique González Ruiz, coordinador del Posgrado, decidió quitarme de manera unilateral del Diplomado Propedéutico para la Maestría. Este hecho se dio sin ninguna evaluación o consulta hacia mi o mi trabajo; la razón por la que argumentó su decisión fue porque no cedí una sesión del Diplomado para la presentación de un libro; no pude hacerlo por decisión propia dado que todo el programa se desarrollaba con la Comisión de Derechos Humanos del D.F y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas y los ponentes eran convocados por lo menos con un mes de anterioridad.

Desde el 2004 he sido miembro del Posgrado, co-fundadora de la Maestría y parte del equipo que diseñó el programa; estuve encargada de la realización del Seminario Permanente y del Diplomado Propedéutico para la maestría; fui invitada a participar en varias conferencias dentro y fuera de la universidad, desde donde pude ir conociendo a personas y organizaciones, que como ustedes, me han aportado a mi experiencia no solo académica sino también personal. Espero continuemos fortaleciendo nuestros vínculos en el trabajo en la defensa y promoción de los Derechos Humanos y aportando a la búsqueda de la verdad, justicia y reparación y memoria.

Siempre he pensado que el posgrado es necesario para la sociedad y que se han hecho esfuerzos para lograrlo, sin embargo ya no vi condiciones de continuar siendo parte de este espacio en condiciones dignas.

He recibido muestras de solidaridad y me he sentido apoyada por muchos de ustedes; como forma de contribuir a este momento, les pido no hacer acciones que presionen al posgrado ni a la universidad, cuando existan las condiciones podré compartirles lo que ha sucedido.

Agradezco su presencia en esta etapa de mi vida.

Clemencia Correa.

Favor difundir

Otra mentira: Las acusadoras pidieron 19 DÍAS HÁBILES para presentar pruebas, las cuáles por cierto no lograron acreditar el hecho ni de lejos. Además dilataron la audiencia de desahogo del testimonio de Carlos Fazio con tres sesiones de la Junta Aclaratoria… ¿Quién dilató el proceso?

Las señoras Correa y González ¿pensaran que todas las mujeres que integramos el posgrado, entre trabajadoras y alumnas, somos tontas y no sabemos lo que es la misoginia? Defendemos con aplomo los derechos de las mujeres, de aquellas que verdaderamente han sido agraviadas, no de aquellas que se “dan cuenta” de un acoso luego de una decisión que no gusta, o de otras que se sienten violentadas por otra mujer, embarazada y cansada ante tanto desgaste por el caudal de mentiras hiladas. NO SEÑORAS, no somos tontas.

Seguiremos revelando sus mentiras.

Por cierto, no se atrevan a nombrarme en sus escritos, que quien ha violentado a mi familia, a mi honor y a mi inteligencia, son USTEDES.

ATTE Adriana Terán Enríquez.

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