Texto para mis colegas estudiantes de Casa Libertad

 

Creo que las preguntas que todo uacemita (estudiante, académico y trabajador) debe hacerse en este momento son: ¿qué he hecho para ayudar a resolver el conflicto en la universidad? ¿Cuál es mi compromiso como uacemita en esa solución? ¿Ha sido suficiente mi esfuerzo, en qué ha sido efectivo y en qué ha fallado? ¿Qué acciones y palabras nos sirven ahora para llegar a una solución?

 

Esas preguntas hay que contestarlas independientemente de sí estoy de acuerdo o no con los cierres.

 

Si consideró que unos u otros no han respetado el diálogo ¿por qué he de hacer lo que consideró inadecuado, por qué he de contestar con la misma acción? Queridos estudiantes, siempre los he considerado mis colegas, y como tales apelo a su inteligencia. En el aula y en los pasillos he tratado siempre de expresar con respeto mis opiniones, de compartir información, y sobre todo de escuchar y dialogar las diferentes perspectivas.

 

Me parece muy poco universitario lo que ha hecho la rectora y sus seguidores de reducir el problema a abrir los planteles; quienes los han cerrado, con quienes puedo o no estar de acuerdo, lo han hecho por un motivo, no por capricho ni por injerencia externa como cínicamente afirma Orozco. Yo estoy como los estudiantes en huelga indignado por el agravio que significa el atropello a los derechos democráticos de toda la comunidad uacemita.

 

Creo que en el fondo la solución no es abrir o cerrar los planteles. Lo vimos estas semanas en Casa Libertad: después de aquellas asambleas que fueron diálogo de sordos, y que el plantel no se cerró, al contrario se llenó de clases extramuros de Tezonco y Del Valle, nadie (y esto debemos reconocerlo) nadie excepto los estudiantes que realizaron mesas e información en "paro activo", se preocupó por continuar el diálogo y con aportar como comunidad Casa Libertad a la solución del conflicto. Nos conformamos con las clases. Mientras se aparentaba normalidad, el conflicto en la universidad siguió creciendo y ahora nos alcanza.

 

Desde mi punto de vista la responsabilidad que tengo como uacemita es exigir una solución al conflicto, y si es posible aportar ideas y acciones para ello. Para iniciar pues la reflexión propongo las preguntas que escribí al inicio. Espero verlos mañana y conversar sobre esto. Saludos y buena noche.

 

 

Emiliano U

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